Ben Roberts y Angus Finney en la presentación del Film London PFM.

– Esther, te necesito en Londres para hacer un pitch conmigo del proyecto transmedia “MB”. Días 16 y 17 de Octubre. En el Hilton Tower Bridge.

– Fenomenal. Cuenta conmigo. Mándame toda la información y pongámonos a ello.

Mi primera misión como Consultora ha sido a lo grande: en Londres y para el mercado internacional. La productora Black Diamond, de Marbella, con Habacuc Rodríguez a la cabeza, tiene un producto muy novedoso que utiliza la segunda pantalla para incrementar la experiencia y disfrute del usuario al consumir entretenimiento. El contenido es sencillo, universal, divertido y social. Y todavía confidencial.

Empieza la presentación y mientras, hojeo el dossier de participantes. Es la primera vez que veo tantas productoras como financieros inscritos. De hecho, es la primera vez que veo grupos de capital de riesgo interesados en invertir en entretenimiento.

Los proyectos seleccionados son a cual más interesante. Yo misma me declaro target de prácticamente todos. En la ficha de cada uno se añaden cifras: el presupuesto, lo que ya hay financiado, lo que falta, lo que busca el productor para dar luz verde al film. Aplico mi regla del 30% por la cual reduzco cualquier número o currículum y aún así, no hay ninguna película por debajo de los 2-3M€. Esto va en serio, me digo.

Vuelvo a la presentación, es a cargo de Ben Roberts, el director de la BFI Film Fund, o lo que es lo mismo, el responsable de supervisar las inversiones en desarrollo, producción y distribución de películas de la mayor bolsa de dinero público de UK, proviniente de la Lotería y que asciende a 24 millones de libras.

Tras la primera hora y media, me doy cuenta que para jugar a hacer cine, hace falta tener e invertir mucho dinero. Otra liga.

Empiezan las reuniones, primero con Dynamo Capital y su jovencísimo gestor, Cristian Conti, que coordina un grupo de fondos de inversión de Colombia después de estudiar en la London School of Economics. Se muestra interesado por el potencial transmedia del proyecto y por nuestra segunda pantalla.  Pero con moderación y distancia.

La segunda es con Novago Capital, esta vez nos atiende el CEO de la empresa Sueca, que me deja muy claro que invierte en esto porque es algo más entretenido que comprar simplemente empresas, pero que a él por favor le hable del “money return”. Claro, conciso, helado. Con él bajo a la realidad de golpe e identifico todo lo que falta a nuestra propuesta para ser serios: números y demo de la segunda pantalla. Gracias Frank Bonn!

Las siguientes reuniones son a cargo de Penny Wolf, de The Film Consultancy, una consultora audiovisual de la que tomo ideas y de un abogado especializado en media con el que discutimos la necesidad de profesionales del derecho en el ámbito empresarial audiovisual. Me aconseja sobre empresas efímeras con sede en Malta o Gibraltar para no morir sepultada por impuestos.

Por último nos reunimos en el hall del hotel. Al bajar diviso un hombre delgado pero en forma de unos 50 años. De tez clara aunque muy bronceado; viste traje informal y bambas blancas.

Resulta ser Angus Finney, productor inglés de películas de sobremesa y profesor de productores en las ramas de distribución y ventas. Es un gran orador, identifica en segundos el potencial o las debilidades de cada proyecto transmedia presentado y en media hora, se marcha por donde ha venido.

Y por fin llegamos a la parte que se me da mejor: el networking con copas mediante. Aplico el pragmatismo y nos juntamos con un grupo de productores españoles. Nos explicamos la experiencia vivida estos dos días y un poco nuestra vida. Divagamos sobre los nuevos tiempos, las pantallas e internet y ellos me cuentan que tener watsap ha resultado decisivo para la comunicación con sus hijos adolescentes. Están muy contentos de haberse acercado a sus vástagos aunque sea con una pantalla mediante. Tres horas más tarde hemos cenado y bebido y nos conocemos un poco mejor, gracias al anonimato que da encontrarse en una ciudad foránea y la cercanía cultural. Nos despedimos con efusividad y con la confianza que tienes cuando has conectado con alguien. Para mí, el principio básico para poder hacer negocios.